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2025
EL MÁS SOLITARIO DE LOS VACÍOS ES EL NO SABER
¿QUIÉN ERES?
SITUACIÓN
México vive entre contrastes: belleza y crudeza, sueños y heridas, voces que brillan y otras que se apagan en el ruido. Diálogo Nacional por la Paz buscaba una pieza cinematográfica capaz de mirar de frente esas realidades, pero también de encender una conversación urgente: la paz no es un destino, es una construcción colectiva.
De esa necesidad nació El Libro de Sami, un cortometraje que explora la identidad, el contexto social y la resiliencia a través de los ojos de una joven que escribe para comprender el mundo hostil que la rodea. Su historia, encontrada por un extraño, nos revela que el vacío más peligroso es no saber quién eres, y que en cada individuo existe la posibilidad de transformar su entorno.
El reto era crear una obra que no solo emocionara, sino que conectara, cuestionara y movilizara.
PRE-PRODUCCIÓN

¿Cómo lo creamos?
La creación de El Libro de Sami inició como un acto de exploración profunda. Durante casi dos meses, el equipo se sumergió en el desarrollo del guion, la narrativa y el tono visual del proyecto.
El objetivo: construir un drama íntimo, honesto y visualmente poderoso.
Diseñamos conceptos disruptivos, desarrollamos el leitmotiv central y trazamos la arquitectura emocional de la protagonista. Se crearon sets, vestuarios, contenido impreso y elementos simbólicos que reforzaran la identidad de la historia.
Paralelamente, comenzó la búsqueda de actores capaces de sostener el peso emocional del relato. Cada perfil fue elegido con precisión para asegurar interpretaciones auténticas y con profundidad.
La preproducción fue un laboratorio creativo donde las ideas tomaron forma hasta convertirse en un universo propio.
PRODUCCIÓN
Del papel a la realidad
El rodaje se desarrolló en una intensa jornada de cinco días, donde cada escena exigió técnica, sensibilidad y absoluta coordinación. El proyecto involucró a un equipo multidisciplinario de profesionales cinematográficos, preparados para trabajar con locaciones complejas y tomas emocionalmente cargadas.

Debido a la naturaleza de la historia, se enfrentaron retos logísticos importantes:
• Grabaciones en zonas especiales, como La Salada, que requirieron permisos estatales y una planeación rigurosa.
• Escenarios urbanos y reales en Tecate: CEART Tecate, Hospital Aguiars, zonas urbanas, zona escolar, unidad deportiva y un abarrotes local, que aportaron veracidad y textura al relato.
• Cinematografía demandante, con encuadres e iluminación diseñados para acentuar la soledad, fuerza y dualidad de Sami.










